Director: Buen día, caballero. Tome asiento, por favor.
Yo: Muchas gracias. ¿Le podría pedir un vasito de agua? Sucede que salí de mi casa algo sediento y esta sed se está haciendo insoportable a estas alturas de la jornada.
Director: ¡Cómo no! (sirve el vaso con agua). Bueno, recibí su currículum vitae y debo decirle que me encuentro muy impresionado.
Yo: Muchas gracias. Me he esforzado en hacerlo impresionante.
Director: Bueno, como sabe hay una vacante para profesor de Historia debido a que la actual docente se encuentra de licencia.
Yo: Sí. Me enteré. Es terrible lo que le sucedió.
Director: El tener un bebé es siempre una situación complicada para una madre. Bueno, como le estaba diciendo, dicha vacante estará disponible por unos meses.
Yo: (en tono emocionado) ¿Y quiere asignármela a mí?
Director: Es probable; pero antes que nada debo hacerle algunas preguntas. Verá, en esta institución tan ejemplar deseamos mantener determinada línea.